sábado, 13 de junio de 2015

Episodio XXIV

Episodio XXIV
Donde el suceso inocente de un pequeño personaje induce a una importante y trascendente decisión.

El unitario se dirigió a toda prisa para ver de donde provenían esos gritos. Suspiró al enterarse sobre ello.
¡Murriel! exclamó Larry.
El pobre de Tom estaba tirado en el suelo mirando su rodilla lastimada.
¿Eran del niño esos gritos? se puso de cuclillas para verle la herida.
El niño asintió tímidamente ¡Ay, me duele! se quejó cuando Murriel roso levemente su lesión.
Deje de lloriquear, Tom lo burlaba Larry—. Iré a buscar a un curandero.
¿Qué ha sucedido, pequeño? preguntó Murriel dulcemente mientras lo revisaba.
Nada que pueda preocuparlo, señor Murriel. Iba corriendo a toda velocidad, no sabe lo rápido que soy. He mejorado mucho dijo el niño sonriendo con ensoñación—. Y de repente, vi a lo lejos algo que llamo mi atención y me caí tropezándome con esa piedra tonta explicó inocentemente el niño señalando el bloque.
¿Qué es lo que ha llamado la atención a esa loquilla mente? preguntó intrigado rascando la cabecita del pequeño.
Creo que eran unas figuras raras, quizás hombres. Sólo duró unos segundos, luego vi todo negro.
Larry llegaba con algunas provisiones El curandero me dio esta agua con unas sales y hiervas, esto curará al pequeño le dijo sonriendo mientras intentaba ponerle la cura.
¡Ay! gritaba ¡Arde!
Ya manténgase quieto, chiquito atolondrado Larry luchaba entre poner las curas al pequeño Tom e intentar hablar con su amigo quien se encontraba perdido en sus pensamientos.  
Unos hombres murmuró Murriel.
¿Qué le sucede, amigo?  
No es nada.
Oh, vamos. Lo conozco Murriel, a mi no me embauca dijo su amigo levantándose del piso.
El niño le costó pero también se levanto.
Ve a descansar le sugirió Larry a Tom.
Pero yo… yo quiero jugar bufaba el niño.
¡No! Tiene que ir a descansar y curarse esa horrenda y dolorosa herida. Tenga le dio las provisiones—. Son para su madre, quien le seguirá asistiendo y sanando sus heridas.
El niño agacho la cabeza Está bien se rindió.
Tom se dirigió a su casa haciéndole caso a Larry.
¡Murriel! gritó Larry ¡Qué perdido se encuentra, amigo mío!
Mi alma apetece investigar dijo decidido ignorando el comentario de Larry.
¿Qué quiere investigar? arqueó una ceja.
¿No imagina? A los protestantes dijo serio.
¿Otra vez con la misma manía, Murriel? Larry comenzaba a enfadarse.
Sí. Usted sabe lo importante que es para mí. Mi labor es proteger al reino, al pueblo y todas las aldeas de alrededor, a los civiles…
Larry lo interrumpió con una expresión de burla haciendo alusión acerca de lo repetitivo que podría ser Murriel Siempre habla de lo mismo. Hemos trabajado mucho y ayudamos siempre que podemos ¿Cómo puede relacionar a los protestantes con eso?
Murriel llevó una mano hacia su cara en señal de cansancio Escúcheme con la mayor atención que pueda conceder, Larry. Entienda que ellos no se darán por vencidos. Volverán, y de un modo deficiente al anterior ¿comprende? Nuestro objetivo es estar precavidos para ello.
Larry suspiró ¿Y qué sugiere entonces?
Buscarlos. Donde sea, recorriendo las millas necesarias hasta encontrarlos. He recopilado algunos datos en este tiempo.
Vaya que no pierde el tiempo usted rio su amigo.
Sí. En el reino he escuchado algunas cosas. La nobleza ha estado investigando y gracias a ellos pude ser sabedor de ciertos datos.
Cuente entonces, Murriel pidió Larry intrigado.
Son un partido que esta desde hace mucho tiempo, más del que imaginaba. Pude entender en la conferencia que han planeado su ataque, esperando el momento adecuado, al tener un acceso directo con el rey. NON REGNUM es su partido, quienes consiguieron convencer a algunos de los civiles para unirse a ellos, disimuladamente. Por lo tanto, quizás tengamos algunos traidores entre nosotros informó Murriel—. Ellos habitan en una cabaña a unas millas de aquí siguió explicando—. Nosotros deberíamos buscar su localización exacta. Yo quiero hablar con su líder. Por lo que averigüe su nombre es Camnes, el es el que ha atacado a nuestro rey y retado a duelo.
Larry escuchaba atento. Su amigo estaba realmente preocupado, por el pueblo, la salud del rey y justamente eso lo que lo tenía tan alterado.
Sólo le acompañaré para que su boca no siga diciendo más delirios.
Murriel esbozo una sonrisa y lo abrazó eufóricamente Gracias amigo, presentía que usted me secundaria en este plan.
Lo sé se zafó de su abrazo—. Pero que su costumbre no sea continua.
Lo será rio Murriel contento por tener un amigo como tal y por sentir una adrenalina que le hacía sentir la aventura en la que pronto iba a vivir.

El unitario se encontraba mucho más esperanzado. Su seguridad de localizar a los protestantes no le permitía pensar en otra cosa. Luego de haber mantenido una cena armoniosa con su amigo, intentaron conciliar el sueño, excepto el, quien una y otra vez analizaba que haría en caso de que se enfrentara a Camnes simulando múltiples situaciones y debates que se darían entre ellos. Su confianza y firmeza le hacían creer que si encontraba al protestante quien causó y predominó pesadumbre en la vida de su rey, dejaría marcado como sea, que él siempre se mantendría presto a ampararlo por el resto de su vida. Luego de argüir con su propia mente, el joven soñador fue alcanzado por los brazos de Morfeo recostando todo su cansado cuerpo.
Despidiéndonos de nuestro héroe por un tiempo, proseguimos con otro episodio de interés.

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