Dónde comienza el principio de otra posible y nueva
alianza para el partido Non Regnum.
Camnes se encontraba meditando lo hablado con la duquesa, tratando de definir una nueva estrategia para adaptar a la nueva
“integrante” en ella. Uno de sus hombres quien la vio salir, se acercó a su
líder intrigado por el suceso.
—¿Qué deseaba la duquesa, señor? —preguntó el inferior a Camnes.
—Unirse a
nuestro partido —le contestó siendo directo.
—¿Cómo
dice, señor? —preguntó no dando crédito a lo que escuchaba.
—Así le confirmo.
Quizás nos sea útil, al menos en algún futuro. Sin embargo, estaremos vigilándola
de cerca. Mi presentimiento dice que llegaremos a necesitarla, y no solamente
para traer información del gordo con corona —sonrió.
—señor, disculpe
mi intromisión —Camnes lo miró serio— ¿Está usted seguro que la duquesa sería
fiel a nosotros? Es decir, nosotros hemos estado buscando un infiltrado, pero
esa mujer ama profundamente a su rey.
—Ha
ha, mi amigo Luife —rio presumiendo—. Esa mujer está más enfadada que todos
nosotros juntos. Y respondiendo a su pregunta, no confío en ella, pero ya esta
advertida, si llega a traicionarme, que se olvide de seguir luciendo su
patética figura ante la nobleza —explicó con tono amenazante—. Note rabia en
sus ojos, es una mujer resentida y despechada, y entre nosotros, sabemos lo que
una mujer con esas características es capaz de hacer. Le note que deseaba
saciar su venganza. Sólo tendrá una oportunidad.
—Se hará como usted ordene, mi señor.
—Necesitamos buscar otra estrategia, con un infiltrado en el castillo no nos
alcanzará.
—Señor, la duquesa es una de las más cercanas, sabrá todos sus movimientos.
—Puede
ser. Veremos que tan útil esa mujer nos puede ser.
—¿Desea que le averigüemos algo, señor?
—No por
ahora. Reúna a todos los que estén cerca, practicaremos con nuestras
espadas.
—Muy bien, señor. Les avisaré.
Luego de seguir indagando en el mismo tema que
no es de suficiente relevancia como para relatarlo, otro de los hombres de
Camnes entró con prisa a la cabaña.
—Chrossa ¿Qué le
sucede? ¿Por qué entra como un desquiciado a mi cabaña? —se levantó el
fortachón.
—Señor… —dijo
agitado—. Lamento perturbarlo, pero he de tener noticias.
Camnes
se cruzo de brazos —le escucho.
—Hemos
averiguado sobre una mujer que vive no tan lejos de aquí y que quizás pueda
ayudarnos. Hablamos con algunos aldeanos sobre ella. Se llama Brumma y es una
bruja —explicó aceleradamente.
Camnes
arqueó una ceja —¿Una bruja? ¿Acaso está hablando usted en serio? ¿Cómo rayos
puede servirnos una bruja? —cuestionó enfadado.
—Señor, no es
cualquier bruja. Ella posee poderes sobrehumanos —confirmó Chrossa.
—¿Y usted cree
que yo tragaré todas esas idioteces?
Chrossa
sacó una piedra brillante de su bolsillo y la depositó en la palma de la mano
de su líder, la misma era una piedra particular donde una insignia podía verse
al darla vuelta, para luego intercambiar la misma de lugar mientras se la
recorría.
—Aquí puede
comprobarlo, señor, que el diablo me lleve si no es verdad lo que le digo. Esta
bruja, tiene poderes extraordinarios. Un aldeano nos ha contado que en una
época hacía muchas brujerías y por ese mismo motivo fue desechada del pueblo,
nadie confiaba en ella, no nos ha querido relatar demasiado, señor, pero ha
ocasionado muchos destrozos al pueblo de Castilla. Después de un largo tiempo
no la volvieron a ver, desapareció. Pero últimamente, han sabido sobre ella confirmando
que continúa viviendo por aquí en una cabaña no a muchas millas de distancia.
Sin embargo, no sale de ella, esta incauta en su soledad —siguió explicando—. Esta piedra —la señaló—. Un aldeano me la ha obsequiado, confirmando que la
han encontrado cerca de su cabaña.
Camnes
analizaba la piedra —¿Y qué cuestión particular puede tener esa cosa? —preguntó mirándola embelesado.
—La misma está embrujada, señor.
—Ha, ha, ha —comenzó a reír fuertemente el líder— ¿Embrujada? —preguntó irónico.
—Así
le confirmo, mi señor.
—Ustedes
han de perder tiempo en estas idioteces y mi paciencia ha de acabar prontamente
de continuar actuando como lunáticos. Aguardo en que tengan una generosa
explicación y la misma me sea de utilidad por haber echado a perder mi tiempo con
sus cuentos de brujas y hadas —espetó con más enfado.
El
hombre tragó en seco —Yo considero señor, que deberíamos ir a buscarla. Quizás
nos sea beneficioso para nuestro próximo ataque. Ella puede mover tierras
enteras.
—¿Puede explicar
que quiere evidenciar con eso, inútil? —se acercó cabreado tomándolo del
cuello.
—Puede ocasionar
lo más cercano a un temblor. No es una bruja ordinaria, señor —contestó el
hombre con dificultad por el agarre de Camnes.
—Por
su vida que vale un bledo, espera mi ansioso ser que lo que me dice sea cierto,
de lo contrario… —soltó furioso.
Chrossa
lo miró librando miedo de sus ojos, descifrando la mirada de su líder, que a
pesar de tener una maldad escalofriante, cualquiera podría leerla con simple
claridad.
Un ruido inesperado interrumpió la charla de
ambos. La piedra cayó al suelo mientras una luz
brillante se lució en ella. Camnes y sus
hombres tuvieron que cubrir sus ojos por lo penetrante que era la misma, quedando
todos completamente alterados.
Camnes
la levantó del suelo mirándola con una malévola sonrisa sorprendido ante lo
visto.
—¡Tráiganme a esa bruja! —ordenó—. ¡Ya! —espetó el fortachón cambiando rápidamente de deseo. Considerando que si todo era cierto, la bruja podría valer mucho y su ayuda sería imprescindible.
—¡Tráiganme a esa bruja! —ordenó—. ¡Ya! —espetó el fortachón cambiando rápidamente de deseo. Considerando que si todo era cierto, la bruja podría valer mucho y su ayuda sería imprescindible.
—Sí, señor —dijeron tres hombres al unísono mientras salían disparatados de la cabaña
chocándose entre sí.
Camnes
estaba deseoso por conocer a la bruja, sin embargo, no estaba enteramente
convencido de hacerla parte de su partido. La escucharía y analizaría si sus
supuestos hechizos contados por sus hombres podrían llegar a ser de gran valor
para originar su próximo y devastador ataque.
Apartando a Camnes, concluimos aquí el presente episodio.
Apartando a Camnes, concluimos aquí el presente episodio.
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