lunes, 28 de septiembre de 2015

Episodio XLI

Episodio XLI
Regresando con los protestantes, se adelanta la realizada estrategia del líder junto a la duquesa y algunas intervenciones de Brumma.

La estrategia de Camnes iba a avanzando exitosamente. Ya habían conseguido la piedra. Brumma tenía todo lo necesario para dar inicio a su hechizo. Tendría que probarlo cautelosamente sin que nadie se diera cuenta. La bruja comenzó a saborear la ambición y el poder, sus ojos brillaban con tan sólo pensar que sería parte del reino nuevamente y no sólo eso, sería parte de la civilización.
Los sentimientos por el rey, eran casi nulos, ya no le importaba que pudiera suceder con él. Un poco de cordura aún conllevaba, por lo tanto trataría de no perjudicar a los civiles y proteger a los niños. De todas formas, su ambición era mucho más grande que tal cordura. A pesar de todo aquello, algo producía en ella el joven unitario, en el podía percibir un poder único e inmenso y eso, de alguna manera la movilizaba. Desde aquel día que se chocó con el joven en el banquete, sus pensamientos no dejaron de resonar respecto a la sensación que el unitario le ocasionó.
Por otra parte, la duquesa se hizo presente nuevamente, sintiéndose libre por la conclusión del falso traidor. Todo lo sucedido se lo relató a Camnes con los mayores detalles posibles, el líder la felicito por salvarse de tal grave acusación, comprendiendo que era un punto a favor ya que sus oponentes creían que se habían deshecho del famoso traidor. Luego de la muerte del conde, la duquesa tuvo una conversación con el rey, la cual consistía en su estado de salud. El monarca no creía que le quedaran demasiados años de vida, confiándole a ella todos sus deseos respecto al reinado. Este punto importante fue escuchado por parte de Camnes con cierta atención, ya que de todas maneras no le interesaba la salud del rey, si no, vencerlo y tomar de una buena vez su trono para declararse el nuevo monarca de Castilla a la fuerza. Sequetina sabía con exactitud todos los movimientos de Francisco, los tiempos en que él solía descansar y el reinado estaba con baja guardia; ese sería un momento justo para dar inicio al ataque de Non Regnum.

¿Está todo armado como así les he ordenado? preguntó Camnes a sus hombres.  Sequetina estaba a su lado.
Sí, señor dijeron al unísono.
Duquesa la miró ¿El rey se encontrara en su habitación a la hora dicha?
Así le confirmo, Camnes. El rey últimamente ha tomado el hábito de tomar unas hierbas tranquilizantes a la hora que se pone el sol. Su unitario y yo solemos acompañarlo desde antes de lo sucedido con el conde. Es el momento perfecto. Ya que la distracción estará presente 
Una sonrisa se dibujo en la comisura de sus labios Perfecto.
En el reino siguen sintiendo el pánico, Camnes agregó la duquesa—. Luego del asesinato reciente y la salud del rey que va desmejorando cada día. Un golpe fuerte le ha dado en su corazón luego de esta ridícula decapitación. Aunque me ha salvado la vida. 
Camnes la observó sorprendido ¿Mal de salud?
Es usted un distraído dijo ella sonriendo—. Le he comentado que el rey ha tenido ciertos inconvenientes con su salud. Los curanderos afirman que el mal viene de su corazón.
No recuerdo esas palabras si es que han salido de usted se acercó aún más a ellaY ustedes miró a sus hombres—, obedezcan a Chrossa, el dará las indicaciones ordenó—. Hoy debemos de iniciar con el plan.
Sus hombres hicieron caso y siguieron a su compañero.
El fortachón se cruzó de brazos esperando a que Sequetina hablara.
Yo he de recordar habérselo contado hace unas pocas horas, Camnes lo contradijo ella.
Con tanta habladuría de usted, puede ser que no le haya prestado atención a ese punto. Deje de parlar tanto y sólo tamice en las cuestiones importantes. 
¿Ahora me culpará por esto también, señor? intentó defenderse.
Ha ha ha rio fuertemente—. Escuche duquesa, estoy de muy buen humor como para siquiera tener un intento de disentimiento con usted le dijo egocéntricamente—. Le dejo pasar esto, sólo porque se ha salvado en ser descubierta, luego de tantos errores que usted ha cometido le guiñó un ojo. 
¿A qué errores se refiere usted, Camnes? No he de recordar ninguno de ellos se cruzó de brazos la mujer un gesto áspero.
¿Desea usted que le liste sus errores? La persecución del guardia, la poca habilidad que tiene usted para traerme información valerosa, su obsesión con el unitario, sin siquiera intentar sacarlo de esa posición, su ridícula inseguridad al actuar ¿prosigo?
Es un despreciable e ingrato, Camnes.
Diga lo que sea… pero sabe que la razón la he de tener yo contestó con tono socarrón. La duquesa lo miró desafiantemente.
Le he dado mucho de mí, Camnes. Gracias a mis movimientos usted está por realizar su objetivo, no me desprestigie, porque créame que puede llegar a lamentarse.
Camnes le sonrió burlón.
¿Qué hace parada aquí como un tronco? vaya a cuidar del gordito. Y asegúrese que tome todas sus medicinas se burló él.
Es el ser más enojoso e írritamente que he conocido le contestó la mujer yéndose hacia el castillo. 
Diversión es lo que puede describir a mis sentimientos sonrió el líder gloriosamente mientras observaba como se iba la duquesa.
Brumma se acercó hacia Chrossa El hechizo ha salido perfecto. Con mucha más energía dimanará en un gran éxito. Chrossa sólo le dedicó una sonrisa cómplice. 
Me alegro de escuchar esas palabras, señora ¿Sabe cuál es su posición?
Las sé, señor. Sin embargo, me gustaría sugerir algunas variables al mismo comentó temerosa.
¿Qué tipo de variables serían, señora? arqueó una ceja.
¿Están todos preparados para el inicio? interrumpió Camnes acercándose.
Señor musitó Chrossa.
¿Qué le ha de pasar a usted, Chrossa?
El hombre miró a Brumma, haciéndole una seña para que ella hablara.
Señor. Le confirmo que el hechizo ha funcionado perfectamente. Con más energía podré hacer el impacto que usted espera, sólo que...  
Camnes se acercó a ella. Hable ordenó.
Necesitaré realizar unas alteraciones.  
¿Por qué? preguntó el líder tranquilamente.
Como verá, la distancia a la que hemos impuesto en un principio no servirá para lograr el impacto adecuado, al Castillo no le afectará. 
¿Y cuál sería su sugerencia, señora? 
Tendría que acercarme unos metros más le contestó tímidamente.
Comprendo el líder quedó en silencio por unos momentos—. Está bien, habrá que prevenir que nadie la encuentre, al menos no en el momento de llevarlo a cabo.
Chrossa y Brumma suspiraron aliviados.
Será como usted lo disponga, señor contestaron.
Espero que todo salga como lo hemos pactado. Chrossa, continúe entrenando a los demás hombres y en cuanto a aquellos inútiles señaló a un grupo de hombres—. Vea de conseguirles alguna labor adecuada que puedan realizar sin repercutir ni poner en riesgo mi plan.
Así, será, mi señor contestó Chrossa dirigiéndose hacia donde los hombres se encontraban y llevándoselos de manera crispada hacia otro lugar.
Qué la preocupación, ocupe un último lugar en su estado, Camnes, todo saldrá impecable sonrió Brumma.
Lo confirmaré cuando el trono me pertenezca, señora contestó con su mirada desviada—. El poder es lo que nos llevará hacia donde uno más pretende, sin él, estaría muerto remató alejándose para dar otras indicaciones a otros inferiores. La bruja quedó pasmada ante la última frase escuchada por el fuerte e irrompible líder de Non Regnum. Su dependencia hacia un poder parecía ser su punto débil. 


Con una Brumma pensativa, nos retiramos del episodio mientras le permitimos a los protestantes continuar con su estrategia a acontecer.

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